Polonia debe devolver pomerania y silesia a alemania

Tratado fronterizo germano-polaco

El plebiscito de la Alta Silesia fue un plebiscito ordenado por el Tratado de Versalles y llevado a cabo el 20 de marzo de 1921 para determinar la propiedad de la provincia de la Alta Silesia entre la Alemania de Weimar y Polonia[1] La regi贸n estaba mezclada 茅tnicamente con alemanes y polacos; seg煤n las estad铆sticas de antes de la guerra, los polacos constitu铆an el 60 por ciento de la poblaci贸n. [Bajo el anterior gobierno del Imperio Alem谩n, los polacos afirmaban que hab铆an sido discriminados, lo que les convert铆a en ciudadanos de segunda clase[3][4][5] El periodo de la campa帽a del plebiscito y la ocupaci贸n interaliada estuvo marcado por la violencia. Hubo tres levantamientos polacos, y tambi茅n llegaron a la regi贸n unidades paramilitares de voluntarios alemanes.

La zona fue vigilada por tropas francesas, brit谩nicas e italianas, y supervisada por una Comisi贸n Interaliada. Los aliados planearon una partici贸n de la regi贸n, pero una insurgencia polaca tom贸 el control de m谩s de la mitad de la zona. Los alemanes respondieron con unidades paramilitares voluntarias de toda Alemania, que lucharon contra las unidades polacas. Al final, tras una nueva intervenci贸n militar aliada, la posici贸n final de las fuerzas enfrentadas se convirti贸, a grandes rasgos, en la nueva frontera. La decisi贸n se entreg贸 a la Sociedad de Naciones, que confirm贸 esta frontera, y Polonia recibi贸 aproximadamente un tercio de la zona plebiscitada por superficie, incluyendo la mayor parte de la regi贸n industrial[6].

La mayor expansi贸n de Alemania

Para algunos, esto adopta la forma de una simple apreciaci贸n de las variadas culturas que componen la historia alemana. Pero otros se consideran las verdaderas 鈥渧铆ctimas鈥 de la Segunda Guerra Mundial y hablan de una 鈥渓impieza 茅tnica del Este alem谩n鈥.聽聽Los derechos de los expulsados y la frontera oriental de Alemania fueron en su d铆a temas muy disputados. Estas cuestiones han desaparecido de la agenda pol铆tica, y la AfD intenta aprovecharlo.

Tras la Segunda Guerra Mundial, unos 14 millones de alemanes 茅tnicos huyeron de las zonas que hab铆an sido el este de Alemania, pero que ahora estaban controladas por Polonia, Checoslovaquia y la Uni贸n Sovi茅tica, regiones conocidas como Prusia, Pomerania, los Sudetes y Silesia. Para gran parte del resto del mundo, la historia termin贸 ah铆.

El actual jefe de la Federaci贸n de Expulsados, la mayor de las organizaciones de este tipo que surgieron en la Alemania de posguerra, ha descartado toda cooperaci贸n con la AfD. La relaci贸n entre los expulsados y la AfD es complicada. La antigua l铆der de la Federaci贸n de Expulsados, Erika Steinbach, abandon贸 la CDU/CSU en protesta por la pol铆tica de refugiados de la canciller Angela Merkel. Steinbach ha hecho campa帽a por la AfD y dirige su grupo de reflexi贸n, la Fundaci贸n Desiderius Erasmus. El grupo de trabajo parlamentario de la AfD sobre los expulsados tambi茅n est谩 dirigido por una parlamentaria que anteriormente fue vicepresidenta de la federaci贸n.

驴Y si Alemania se anexionara Luxemburgo?

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A mediados de julio de 1936, Ostland, la principal publicaci贸n de la organizaci贸n de la Alemania nazi en la frontera oriental, el Bund Deutscher Osten (BDO), public贸 un art铆culo titulado 鈥淣i帽os alemanes en los campos de verano polacos鈥. En 茅l se informaba de la llegada de un tren ch谩rter especial a la ciudad fronteriza de Beuthen, en la Alta Silesia alemana, que devolv铆a a casa a unos 600 ni帽os que hab铆an asistido a campamentos de vacaciones de verano en Polonia, que se encontraba a pocos kil贸metros al este. El art铆culo informaba de que, al bajar del tren, estos ni帽os hablaban en alem谩n en lugar de en polaco entre ellos, e incluso con sus acompa帽antes polacos. Desde el punto de vista del art铆culo, resultaba indignante y nada menos que escandaloso que los ni帽os que hablaban alem谩n -o, en otras palabras, los ni帽os 鈥渁lemanes鈥- pasaran sus vacaciones de verano en campamentos juveniles estatales polacos.Nota 1 Esta an茅cdota ejemplificaba un discurso familiar en un concurso m谩s amplio de alemanes y polacos para reunir a los j贸venes de la zona fronteriza de la Alta Silesia en 鈥渘uestros鈥 campamentos de verano en lugar de los 鈥渄el otro鈥. Esta competici贸n por los campamentos es muy anterior a los nazis. Esta lucha, inherente al nacionalismo 茅tnico y al irredentismo de entreguerras en las disputadas zonas fronterizas de Europa Central, fue en realidad un producto de la diplomacia cultural germano-polaca, que es el tema de este art铆culo.

Alemania contra Polonia

se levant贸 para llamar la atenci贸n sobre los traslados masivos de alemanes desde Polonia, Checoslovaquia y el Este de Alemania; y para pedir papeles. El reverendo Prelado dijo: Se帽or铆as, me pongo en pie para llamar la atenci贸n sobre ciertos procedimientos que, creo, no han causado ninguna impresi贸n especial en la mente del p煤blico, pero que tienen una relaci贸n considerable con el futuro de Europa. Me he tomado la molestia de conocer los hechos y he contado con la ayuda de quienes tienen informaci贸n de primera mano en los territorios afectados. Me temo que la historia que tengo que exponer es melanc贸lica, pero por la sencilla raz贸n de que somos una de las tres grandes potencias que fueron parte de los Acuerdos de Yalta y Potsdam no podemos librarnos de la responsabilidad que hemos aceptado de atenci贸n y acci贸n.

En primer lugar, me gustar铆a contarles los hechos. En Yalta, en febrero del a帽o pasado, el Sr. Churchill, el presidente Roosevelt y el primer ministro Stalin acordaron ciertas alteraciones en las fronteras de Polonia. En estas modificaciones se incluy贸 la promesa de compensar a Polonia por su p茅rdida al este de la L铆nea Curzon mediante concesiones sustanciales al norte y al este, y se mencionaron especialmente Danzig, Prusia Oriental y la Alta Silesia. En ese momento se hizo gran hincapi茅 en la libertad, la independencia y la soberan铆a de Polonia, y el Sr. Churchill, en su discurso del 27 de febrero, asumi贸 una responsabilidad directa en el acuerdo como jefe del Gobierno brit谩nico. El Acuerdo de Potsdam del pasado mes de agosto registr贸 las consecuencias necesarias de Yalta, y a la espera de una delimitaci贸n definitiva de las fronteras en la Conferencia de Paz, Prusia Oriental, toda Silesia y Pomerania fueron entregadas a la administraci贸n del Estado polaco.

Editorial Mipomerania.pet

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